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Los cinco sillones de diseño más icónicos de todos los tiempos

Escrito por POLaRT Designs | Jun 18, 2020 3:33:16 AM

Trata de imaginar la sala ideal ¿Qué debería haber en ella? Definitivamente un sofá de dos o tres plazas, también libreros y quizás una consola para la pantalla gigante y el home theater.

Pero sobre todo, debería tener un mueble que te invite a sentarte y descansar, un asiento de indudable comodidad únicamente para tí: es decir, un sillón.

El concepto de “Sillón”

A todo esto, ¿exactamente qué es un sillón? ¿Por qué es distinto de una silla o de un sofá? Pues bien, aunque ambos son muebles acojinados y mullidos, a diferencia de un sofá un sillón es un asiento para una sola persona, y en contraste con una silla, este cuenta con reposabrazos, es decir, soportes a la altura de los codos que cumplen varias funciones.

 

Por ejemplo, los reposabrazos reciben parte del peso del cuerpo, lo que reduce enormemente la carga en la espalda baja. Además, sirven como apoyos para ponerse de pie o para sentarse con cuidado. Por último, los reposabrazos también facilitan o hacen más cómodo el sujetar libros y tabletas.

Estas son las principales razones por las cuales los sillones son tan cómodos y tan irresistibles. Están diseñados para ser muy ergonómicos.

 

Los sillones más icónicos

Al igual que ocurre con todos los tipos de muebles, existen sillones que por su diseño excepcional, por su historia o por sus implicaciones se han vuelto auténticos íconos del diseño y son capaces de transformar y dar personalidad a espacios enteros con su sola presencia.En nuestra opinión, los cinco sillones más icónicos de la historia moderna son:

-El sillón de salón de Charles y Ray Eames

 

 

Pocos sillones marcan época como este diseño de la firma Eames. Resultado de tres años de desarrollo, en él se integra la suprema comodidad de la típica silla de club Inglesa con los materiales de su época, como maderas laminadas y resinas.

El resultado es esta magnífica pieza que con sólo verla, te exhorta a tomar asiento y a redefinir tus estándares de “confort”, especialmente si va acompañada de su correspondiente otomana de diseño y dimensiones proporcionales.

Desde su creación este mueble fue un éxito inmediato, una obra maestra hecha de madera laminada, piel y espuma que impresiona a todos quienes lo ven. Rápidamente se volvió la silla arquetípica del hombre exitoso y refinado.

Incluso hoy en día, para muchos jóvenes arquitectos y diseñadores el sillón Eames es un objeto de deseo, y poder adquirirlo marca todo un hito en su carrera. Y no es para menos, pues su elegancia y refinación hacen que este diseño forme parte de la colección permanente del MOMA de Nueva York.

-Sillon Proust, de Mendini

 

Existen muebles que marcan época, y por contraparte, muebles que son resultado de un periodo histórico anterior conjugado con tendencias actuales, que traen consigo una poderosa carga simbólica y de significados. Tal es el caso del Sillón Proust.

A fines de los 70’s, en medio de una fiebre de diseño que luchaba por tener formas cada vez más extravagantes y alejadas de lo humano y confortable, Alessandro Mendini tuvo la idea de reinterpretar y rediseñar muebles de otras épocas, que si bien eran exóticos para el interiorismo contemporáneo, sí que tenían un innegable atractivo visual y háptico.

El resultado fue un éxito como pocos. Este ejercicio de apropiación y modificación irreverente consistió -en términos crudos- en darle una piel impresionista a un mueble neo-barroco. Tal yuxtaposición fue recibida con entusiasmo por el público. De hecho, originalmente esta sería una pieza única, pero la demanda provocó que se hicieran más piezas individuales o en series limitadas.

Esta genial idea de Mendini marcó el nacimento de una de las corrientes más interesantes del interiorismo actual e inspiró a muchos diseñadores y fabricantes de muebles, entre los que nos contamos nosotros, POLART, que creamos el sillón Outdoor Plastic Luighi como un homenaje y una reinterpretación del sillón Proust.

 

-La silla Egg, de Arne Jacobsen

 

Resulta difícil creer que esta silla de aspecto sobrio y futurista en realidad fue diseñada hace 62 años, en 1958, para ser exactos. Y sí, aunque su nombre es “silla”, puede ser considerado como un sillón, pues las protuberancias laterales hacen las veces de reposabrazos y de apoyo.

Esta obra maestra es atemporal e incluso después de todo este tiempo, puede evocar las mismas sensaciones que evocaba hace más de sesenta años.

Al igual que otros trabajos del famoso arquitecto danés Arne Jacobsen, la silla Egg se caracteriza por sus curvas suaves y serenas en materiales prístinos y sin apenas contrastes. Uno pensaría que esta combinación daría por resultado un objeto soso y sin personalidad, pero ocurre totalmente lo contrario.

Las curvas y los colores de esta silla la vuelven un remanso de tranquilidad que invita a cualquiera a sentarse y relajarse un rato, en una experiencia comparable a estar amparado dentro de un huevo.

-Sillón Cubo, de Le Corbusier

 

“La simpleza es el grado máximo de sofisticación” Esta es una verdad que aplica al diseño en todas sus facetas, y que queda patente en el Cushion de Le Corbusier.

Aunque a primera vista pueda parecer un mueble sin mayor inspiración ni complicación, el sillón Cubo es el resultado de años de estudios antropométricos y ergonómicos condensados en una silla de dimensiones perfectas, capaz de recibir una variedad de cómodas posturas, ideales para diversas actividades, como reflexionar, leer y conversar.

Esta premisa de diseño dio lugar a la creación de la serie Grand Comfort, en la que Le Corbusier creó varias de las piezas más icónicas del mobiliario funcionalista, que incluso hoy, 91 años después de su creación, siguen luciendo elegantes, refinadas y vanguardistas.

-Sillón 45, de Finn Juhl

 

Fin Juhl fue un pionero del diseño, y en 1945 creó este sillón de estructura ligera y estilizada con el que se consagró como un diseñador de talla mundial. El sillón modelo 45 se destaca por la altísima calidad de carpintería necesaria para lograr las sutiles curvaturas de cada pieza y las aparentemente sencillas juntas.

Originalmente presentado en la Cabinetmakers’ Exhibition de 1945, este sillón fue un éxito inmediato, y no sólo ganó el primer premio, sino que la primer pieza fue adquirida con anticipación por un cliente Americano pese a su elevado costo.

Como puedes ver, los sillones son más que simples muebles, y su diseño puede transformar y darle vida a los espacios donde se les usa.

Si tienes ganas de experimentar con algo nuevo en tus espacios ¿Por qué no le echas un vistazo al catálogo de sillones, sillas y sofás de POLaRT? Enamórate de los colores y texturas inigualables que tenemos para tí y lleva tus proyectos al siguiente nivel.